Antarctic Star compite hoy con 2 modelos repartidos en 2 capacidades, de 9,000 a 18,000 BTU, y se consigue en 1 tienda. Comparando cada modelo contra la mediana de su propia capacidad —que es la única comparación que dice algo, porque el precio lo manda el tamaño—, Antarctic Star sale en promedio un 54% por encima del mercado.
En consumo la diferencia también se nota: sus equipos gastan un 67% más de electricidad que la mediana de la misma capacidad. Con tarifa EEGSA y ocho horas diarias, un Antarctic Star sale en promedio Q462 al mes de luz, o sea unos Q5,544 al año. A diez años eso son Q55,440 de electricidad: casi siempre más de lo que cuesta el equipo, y es la razón por la que acá insistimos tanto con el consumo.
Ninguno de los Antarctic Star disponibles es inverter: son equipos de encendido y apagado, más baratos en la tienda y más caros en el recibo. En cobertura van de 15 a 30 m², así que alcanzan desde un dormitorio hasta una sala grande o una oficina. Todos son de tipo split.
Esta lectura sale de los precios y las fichas técnicas publicadas por las propias tiendas, no
de opiniones ni de pruebas de laboratorio. Cómo calculamos el consumo y con qué tarifas está
explicado en la metodología.